viernes, 30 de octubre de 2015

Las 5 Solas de la Reforma: Soli Deo Gloria por Miguel Nuñez


SOLI DEO GLORIA
"Porque de El, por El y para El son todas las cosas. A El sea la gloria para siempre. Amén", Romanos 11:36   
Hemos llegado a la última de las Solas, Soli Deo Gloria: para la gloria de Dios solamente. La idea detrás de este principio es doble: en primer lugar, esta enseñanza nos deja ver que la razón por la cual Dios hace todas las cosas es para su propia gloria. En segundo lugar, esta Sola nos enseña que nosotros deberíamos hacer todas las cosas para la Gloria de Dios.

El texto con el que iniciamos esta entrada lo resume bastante bien. Como otros han observado, las frases “de Él”, “por Él” y “para Él” encierran todo el contenido de este capítulo 11 de la epístola a los Romanos. Si alguien quiere una respuesta corta de por qué las cosas tienen que ser para la gloria de Dios, la razón es muy sencilla, y está resumida en tres proposiciones de este solo versículo: de, por y para. Tomemos la primera frase:

“De Él”: Todo es de Él porque Él es el propietario de todas las cosas. David reconoció esa gran verdad en el Salmo 24:1, “Del SEÑOR es la tierra y todo lo que hay en ella; el mundo y los que en él habitan”. Además, todo es de Él porque de Él provienen todas las cosas. Hasta la lluvia y el sol que el impío recibe, la recibe por la gracia de Dios. "¿Qué tienes que no recibiste?", pregunta el apóstol Pablo en 1 Corintios 4:7 .
“Por Él”: Todo ha sido hecho por Él y todo es sustentado por Él. Juan 1:3 , Hebreos 1:3 y Colosenses 1:17 respaldan esta idea.
“Para Él”: Colosenses 1:16 dice que el Padre hizo todo para el Hijo, y por otro lado 1 Corintios 15:28 dice que cuando el Hijo termine de hacerlo todo, Él le devolverá todo al Padre para que “Dios sea todo en todos”.

jueves, 29 de octubre de 2015

Las 5 Solas de la Reforma: Solus Christus por Miguel Nuñez


SOLUS CHRISTUS

“Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí”, Juan 14:6
Hemos llegado a la cuarta Sola, una enseñanza que, al igual que las demás Solas, forma parte de la columna vertebral de la fe cristiana: Solo en Cristo hay salvación. La palabra de Dios lo dice de esta manera: “Este Jesús es la PIEDRA DESECHADA por vosotros LOS CONSTRUCTORES, pero QUE HA VENIDO A SER LA PIEDRA ANGULAR. 12 Y en ningún otro hay salvación, porque no hay otro nombre bajo el cielo dado a los hombres, en el cual podamos ser salvos(Hch 4:11-12).

Esta verdad es consistente con las palabras de Juan 14 con que iniciamos este artículo,  y que forman parte de una larga conversación que los discípulos tuvieron con el Señor la noche antes de la crucifixión. Ese último momento debió de haber sido una noche pesada y llena de confusión. La confusión entre ellos es reflejada por la pregunta de Tomás en el v. 5: Señor, si no sabemos adonde vas, ¿cómo vamos a conocer el camino?, a lo que Jesús responde con su afirmación de que Él es el camino, la verdad y la vida. Él llevó a Tomás a hacer la pregunta que produjo esta respuesta que Tomás y los demás necesitaban conocer. Ahora bien, ¿qué nos estaba enseñando Jesús con estas palabras? Veamos cada una de estas afirmaciones,  y cómo se relacionan a Solus Christus.

miércoles, 28 de octubre de 2015

¿Como cristianos debemos buscar “redimir” tradiciones o celebraciones del mundo?


En esta entrada quiero dejarles una pequeña reflexión relacionada a la fecha y a la fiesta de Hallowen pero sin una busca de demonizar particularmente esta “celebración” del mundo, quisiera compartir mi opinión sobre este tema que genera diferentes opiniones aun dentro del ambiente cristiano y también a través de ver este tema una serie de principios aplicables a cualquier otra fecha a celebrar o actividad a realizar, creo que es bueno tratar de buscar parámetros bíblicos generales para afrontar estos casos y así evitar levantar una especie de cruzada contra una celebración particular, en este caso Halloween, espero les sea de edificación.

Ahora para comenzar creo que es bueno hacerlo desde una respuesta directa a la pregunta que plantea el titulo ya que no debería ser algo realmente difícil de contestar y la respuesta es simple y llanamente... No.

¿Hay algo o alguien que si estamos llamados a redimir?

La respuesta es … Si. Nos ha sido dejado el ministerio de la reconciliación (2 Co. 5:11-22) por el cual estamos llamados a ser embajadores de Cristo y no modificadores de fiestas o tradiciones del mundo, les dejo una pregunta, participar de esta celebración en particular ¿No daña en nada nuestra condición de embajadores de Cristo hacia el mundo? Nuestro único objetivo con respecto a alguna redención es la que involucra al hombre con el evangelio como único medio para realizar esta tarea, solo piénsenlo y pueden también llevar esta pregunta a toda actividad en la que tal vez tengamos dudas de participar.

El Origen pagano de Halloween


El nombre “Halloween” viene de la celebración del Día de Todos los Santos en los comienzos de la iglesia cristiana; un día establecido para el recuerdo solemne de los mártires. En el idioma inglés, "All Hallows Eve", Víspera de la Festividad de Todos los Santos, que eventualmente se convirtió en “Halloween”.

A medida que el cristianismo se movió por Europa, se enfrentó con culturas indígenas paganas y confrontó costumbres establecidas. Las festividades y festivales paganos estaban tan arraigados que los nuevos conversos se encontraron con un obstáculo para su fe. Usualmente, la iglesia organizada ponía una festividad cristina en el calendario que desafiaría directamente una festividad pagana. El propósito era rebatir las influencias paganas y proveer una alternativa cristiana. Pero generalmente, la iglesia sólo lograba “cristianizar” un ritual pagano -el ritual seguía siendo pagano pero mezclado con un simbolismo cristiano. Éso sucedió con el día de Víspera de la Festividad de Todos los Santos - era la alternativa original de Halloween.

Las 5 Solas de la Reforma: Sola Gratia por Miguel Nuñez

SOLA GRATIA

"Porque por gracia habéis sido salvados por medio de la fe, y esto no de vosotros, sino que es don de Dios", Efesios 2:8  
Hace unos años se celebró en Inglaterra un congreso de diferentes religiones, con la idea de reunir expertos en distintos dogmas y comparar sus enseñanzas. En un momento dado, estos expertos se preguntaron si el cristianismo tenía algo particular que no pudiera encontrarse en ninguna otra religión. Pensaron en la encarnación, pero otras religiones tenían a los dioses en formas humanas. Mencionaron la resurrección, pero otras creencias cuentan de personas habiendo resucitado. Mientras discutían, entró al salón C.S. Lewis, uno de los grandes pensadores y defensores de la fe cristiana, y preguntó que a qué se debía la discusión. Ellos le explicaron que estaban discutiendo si había alguna contribución única de el cristianismo, que no pudiera encontrarse en ninguna de las otras religiones. Sin pensarlo dos veces, C.S. Lewis respondió: "¡Ah! Eso es fácil: es el concepto de la gracia". Los llamados expertos tuvieron que concluir que es cierto, que en ninguna otra religión Dios hace un ofrecimiento de su amor y de su salvación completamente gratis, de forma incondicional. Solo en el cristianismo se da esa condición. En todas las demás religiones, el pecador necesita hacer algo (obras de algún tipo) para obtener el favor de Dios. En la fe cristiana, el perdón de Dios, y por tanto la salvación del hombre, es obra de un Dios soberano, omnibenevolente y misericordioso, que otorga el perdón y el resto de sus bendiciones a sus criaturas por la inmensidad de su gracia.