"Cuando Jesús llegó a aquel lugar, mirando hacia arriba, le vio, y le dijo: Zaqueo, date prisa, desciende, porque hoy es necesario que pose yo en tu casa." Lucas 19:5
Voy a usar el caso de Zaqueo como una gran ilustración de la doctrina del llamamiento eficaz. Ustedes recordarán la historia. Zaqueo sentía curiosidad de ver al Hombre maravilloso Jesucristo, el cual estaba poniendo el mundo al revés, y causando una inmensa excitación en las mentes de los hombres. Algunas veces nos parece que la curiosidad no es buena, y afirmamos que es pecado venir a la casa de Dios motivados por la curiosidad; no estoy muy seguro que debamos aventurar una afirmación de esa naturaleza. El motivo no es pecaminoso, aunque ciertamente tampoco es virtuoso; sin embargo, a menudo se ha comprobado que la curiosidad es uno de los mejores aliados de la gracia.