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martes, 25 de agosto de 2015

La Palabra Suficiente de Dios por John MacArthur


Es significativo que uno de los nombres bíblicos de Cristo es Admirable, Consejero (Isaías 9:6). Él es el consejero Supremo y Definitivo a quien podemos acudir en busca de consejo, y Su Palabra es el pozo del cual podemos extraer sabiduría divina. ¿Qué podría ser más maravilloso que eso?
De hecho, uno de los aspectos más gloriosos de la perfecta suficiencia de Cristo es el maravilloso consejo y gran sabiduría que Él provee en nuestros tiempos de desesperación, confusión, miedo, ansiedad y tristeza. Él es el Consejero por excelencia.


Ahora esto no es para restar importancia a que los cristianos se aconsejen entre sí. Hay sin duda una necesidad crucial para la consejería bíblica sana dentro del cuerpo de Cristo. No me gustaría cuestionar de ninguna manera el papel importante de los que están espiritualmente dotados para ofrecer aliento, discernimiento, consuelo, consejo, compasión, y ayudar a los demás.

De hecho, uno de los mismos problemas que ha llevado a la actual plaga de una consejería errónea es que las iglesias no se han esforzado para que las personas con ese tipo de dones espirituales puedan ministrar excelentemente. La complejidad de esta era moderna hace que sea más difícil que nunca tomar el tiempo necesario para dedicar el tiempo necesario para escuchar con atención, servir a otros a través de la entrega personal, mostrarse compasivo, y proveer la comunión cercana necesaria para que el cuerpo de la iglesia disfrute de salud y vitalidad.

Las iglesias han acudido a la psicología para suplir este vacío, pero esto no puede funcionar. Los psicólogos profesionales no son sustitutos de personas espiritualmente dotadas, y el consejo que la psicología ofrece no puede reemplazar la sabiduría bíblica y el poder divino. Por otra parte, la psicología tiende a hacer que la gente dependa de un terapeuta, mientras que aquellos ejerciendo sus verdaderos dones espirituales siempre dirigen a la gente hacia un Salvador todo suficiente y Su toda-suficiente Palabra.