Antes de que la respuesta pueda ser dada a esa pregunta, debemos preguntarnos ¿que pecador ? Lo cual puede parecer extraño supongo, el pecador que puede arrepentirse genuinamente, confiar genuinamente, ser genuinamente cambiado para amar a Cristo, quien profundamente lamenta una vida desperdiciada prefiriendo al mundo en vez de Cristo, ese es un tipo de pecador quien pueda tratar de arrepentirse.
Pero hay pocas razones para pensar que
cualquiera que pospuso el arrepentirse y amó el pecado durante toda
su vida podría alguna vez llegar a convertirse en ese tipo de
pecador al final, quien genuinamente se arrepiente, genuinamente
confiá, que geninuamente ama a Jesús, que geninuamente odia el
pecado, que genuinamente lamenta toda una vida de estar pecando.
El error que muchos cometen cuando contemplan la posibilidad de posponer a Cristo, es que ellos piensan que es como tronar los dedos, que es como elegir que comer o no comer, no es así, tu no puedes elegir como ir hacia a la muerte, tu no puedes elegir dejar de amar el mundo, especialmente cuando tu lo has amado durante 70 u 80 años, me pregunto si las personas que contemplan esta posibilidad y se preguntan sobre ella leen Romanos 8:7:
“Por cuanto los designios de la carne
son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni
tampoco pueden”
