viernes, 20 de marzo de 2015

Dios implacable por Paul Tripp



Dios está enojado, y su ira es implacable.

Si estaba
s tratando de persuadir a alguien hacia la fe cristiana, no creo que sea la primera línea que usarías. Después de todo, ¿no es el cristianismo todo acerca de un Dios abundantemente misericordioso que ama a sus hijos? ¿No Nos dice que adoramos a un Dios de perdón, la misericordia, la paciencia y el amor?

Estas dos afirmaciones son completamente ciertas: Dios esta implacablemente enojado y al mismo tiempo lleno de gracia. Esto puede ser una yuxtaposición difícil de comprender para nosotros, por lo que en el devocional de hoy, quiero mostrarte cómo la ira y la gracia de Dios viven juntas en armonía en todo el primer capítulo de Jonás.

jueves, 19 de marzo de 2015

La misericordia de Dios por A.W. Pink



“Alabad a Jehová, porque es bueno; porque para siempre es su misericordia”
Salmos 136:1
 
Dios merece ser muy alabado por esta perfección de su divino carácter. El salmista exhorta a los santos, tres veces en otros tantos versículos, a dar gracias a Dios por este adorable atributo. Y, en verdad, esto es lo menos que puede pedirse a los que se han beneficiado tan grandemente del mismo.
            
Cuando consideramos las características de esta excelencia divina, no podemos dejar de bendecir a Dios. Su misericordia es “grande” (1Reyes 3:6), “mucha” (Sal. 119:156), “desde el siglo y hasta el siglo sobre los que le temen” (Sal. 103:17). bien podemos decir con el salmista: “Loaré de mañana tu misericordia” (Sal. 59:16).
           
 “Yo haré pasar todo mi bien delante de tu rostro, y proclamaré el nombre de Jehová delante de ti; y tendré misericordia del que tendré misericordia, y seré clemente para con el que seré clemente” (Exo. 33:19). ¿En qué se diferencian la “misericordia” y la “gracia” de Dios? La misericordia nace de la bondad de Dios.

martes, 17 de marzo de 2015

El proceso de la salvación por Charles Spurgeon


"Porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo. ¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿y cómo creerán a aquel de quien no han oído? ¿y cómo oirán sin haber quien les predique? ¿Y cómo predicarán si no fueren enviados? Como está. escrito: ¡Cuan hermosos son los pies de los que anuncian el evangelio de la paz, de los que anuncian el evangelio de los bienes!" (Rom. 10:13-15).
Observemos, amigos queridos, que en el versículo 13 de este capítulo, nos es presentado el camino de la salvación en las palabras más sencillas: "Todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo." Recuerdo que por espacio de muchos meses mi alma recibió sostén por medio de este versículo.

Yo anhelaba la salvación, pero creía que no había esperanza alguna para mí, y que sería rechazado de Dios por demasiado pecador y duro de corazón para con él, y que otros serían salvados, y yo, perdido. Pero leyendo estas palabras, hice lo que quisiera que vosotros hicieseis; me así de él, lo acepté, me lo apropié, y fue para mí como un salvavidas arrojado a un náufrago. "Porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo." ¡Ah!, dije yo: Invoco aquel bendito nombre e invocaré aquel nombre glorioso; aunque perezca, no dejaré de invocar aquel nombre sagrado.

sábado, 14 de marzo de 2015

Ora por Paul Tripp



Hoy tenemos otro devocional de nuestra serie sobre la deshidratación espiritual - qué hacer cuando su fe se siente agotada y se secó. La semana pasada se nos recordó cantar; esta semana se nos recuerda orar.

Recuerda, estamos diseccionando los tres elementos que se encuentran en el Salmo 42, versículo 8:
"Pero cada día el Señor derrama su amor inagotable sobre mí / y todas las noches entono sus cánticos / y oro a Dios, quien me da vida." (Salmo 42: 8 NTV)

Una de las promesas más alentadores que se encuentran en las Escrituras es que el Señor está atento al clamor de sus hijos. Salmo 18: 6, 34:17 y 61: 1-2 son sólo algunos ejemplos.
y yo tenemos acceso individual al Dios del universo a través de la oración, y no es como si estuviéramos recitando cánticos rituales con la esperanza de que una deidad enojada podría considerar nuestra insignificante existencia. No, por la gracia, tenemos un Padre Celestial compasivo que escucha nuestra oración y responde en amor para su gloria y para nuestro bien.

Esa es una verdad que cambia vidas en si misma, pero aquí hay algo aún más alentador para mí - no importa cuan “llenas de problemas" o "sucias" son mis oraciones. A lo largo de los Salmos, se leen oraciones que están plagadas de miedo, ira, duda, cansancio y confusión.

Dios no
le da la espalda a estas oraciones y dice: “Vuelve cuando te hayas limpiado a ti mismo.” Él nos escucha, tal y como somos. Es por eso que los autores continúan orando con honestidad a largo de la totalidad de los Salmos, su honesto clamor y gemidos son escuchados y respondidos, no rechazados o ignorados.

Así que la próxima vez que te enfrentes a la deshidratación y el agotamiento espiritual, clama a Dios con una voz honesta. No trates de ocultar tus problemas de él o pretender que estos no existen. Él sabe y él ve, pero lo más importante es, que a él le importa.

Habl
a con el Dios de tu vida. Si estás agotado emocionalmente incluso para hablar, llora o gime. Él todavía te va a escuchar.

Dios los bendiga
Paul Tripp
 

Preguntas para la reflexión
  1. Encuentra algunos otros versículos bíblicos que fomentan la oración sincera.
  2. ¿Por qué pensamos que nuestras oraciones deben estar "limpias" para Dios?
  3. ¿Por qué necesitas orar hoy honestamente?
  4. ¿Qué cosas pueden estar conteniendote para orar honestamente?
  5. ¿Cómo puedes servir a otros con la oración?


Traducción:
gustavo Morel

Fuente:

viernes, 13 de marzo de 2015

Jesús no te dejará solo por Jon Bloom



Tú y Jesús comparten un deseo por tu comodidad. Pero púede que tú y Jesús no siempre esten acuerdo sobre qué tipo de comodidad es mejor para ti.

De hecho, en este momento es posible que la sensación de que si Jesús realmente se preocupara tanto por tu comodidad, entonces tú no estarías lidiando con tanto dolor. Pero eso no es cierto. Lo que es cierto es que probablemente tú prefieres la comodidad que viene de la ausencia de molestias, mientras que Jesús prefiere tener para ti la
escencial comodidad de tu santidad.

Así
que, mientras que tú puedes sentirte frustrado por una situación muy incómoda que estás siendo forzado a tratar, Jesús está realmente buscando tu comodidad a largo plazo a través de esa misma situación.