Eran casi las 7:00
a.m. - tiempo de apertura para un puesto de comida pequeño
apodado el Café Eureka. Yo estaba allí primero, apoyado en el
mostrador y mirando felizmente el cartel
que decía:
"Estamos orgullosos de preparar
Café Starbucks."
Yo había esperado en este centro de retiro de verano estar a muchos kilómetros encontrar de una buena taza o'Joe. Pero de acuerdo a las palabras en este cartel, y la fragancia rústica que llenaba el aire, lo había encontrado. Así que fui a pedir mi café - una escena que se repitió varias veces en el transcurso de cinco días - y no pasó mucho tiempo para darme cuenta de que "orgullosos de preparar" una marca de café y de ser una institución oficial de esa marca son dos cosas diferentes.
Yo había esperado en este centro de retiro de verano estar a muchos kilómetros encontrar de una buena taza o'Joe. Pero de acuerdo a las palabras en este cartel, y la fragancia rústica que llenaba el aire, lo había encontrado. Así que fui a pedir mi café - una escena que se repitió varias veces en el transcurso de cinco días - y no pasó mucho tiempo para darme cuenta de que "orgullosos de preparar" una marca de café y de ser una institución oficial de esa marca son dos cosas diferentes.
