miércoles, 17 de febrero de 2016

Esclavos o pequeños príncipes por Abel Schwab


Si nos preguntamos ¿qué somos? Lo más probable es que respondamos sin dilaciones: “somos cristianos”.

Llama la atención que ésta palabra apareció como título para los seguidores de Jesús recién diez o quince años después de formada la Iglesia Primitiva.  Fue en Antioquia, la primera iglesia fundada en territorio gentil, “en donde a los discípulos de Jesús se les llamó cristianos por primera vez” (Hechos 11.26). El título que surgió como una burla, ya que significaba despectivamente “los de Cristo”, fue rápidamente tomado como motivo de orgullo por los discípulos. Sin embargo, no deja de sorprender que la palabra cristiano sólo aparece cuatro veces en el Nuevo Testamento (Hch 11:26, Hch 26:28, Rm 16:10, 1Pe 4:16).

lunes, 25 de enero de 2016

21 Malentendidos sobre el Calvinismo: Segundo malentendido por Sam Waldron


21 Malentendidos sobre el Calvinismo
El segundo malentendido.
Escrito por Sam Waldron

Malentendidos concernientes a la Depravación Total.
¡Los calvinistas no creen en la responsabilidad humana!”
Esta declaración es también una calumnia al Calvinismo auténtico. Los calvinistas no solo creen que los hombres tienen una libertad natural, sino además que los hombres son responsables por sus acciones a causa de la libertad natural.
La razón por la cual los Arminianos afirman que los Calvinistas niegan la responsabilidad humana es porque ellos han adoptado lo que equivale a una premisa Pelagiana en su teología. Ellos creen que la responsabilidad supone habilidad. La noción de que la responsabilidad para hacer algo supone la habilidad para hacer algo no es cierta—si estás hablando de capacidad moral. La Biblia en muchos lugares enseña que los hombres no pueden (no tienen habilidad moral para) venir a Cristo, pero aun así los mantiene en responsabilidad de no venir a Él.

jueves, 21 de enero de 2016

21 Malentendidos sobre el Calvinismo: El primer malentendido por Sam Waldron


21 Malentendidos sobre el Calvinismo
El primer malentendido.
Escrito por Sam Waldron

He organizado mí tratado de los 21 mal entendidos del Calvinismo en el orden de:
T-U-L-I-P
  1. Malentendidos relacionados con la Depravación Total
El primero de los cinco puntos del calvinismo es la depravación total. Este punto incluye la idea de la inhabilidad total, la cual (para citar el punto 9:3 de la Confesión Bautista de 1689) es la idea de que “El hombre, por su Caída en un estado de pecado, ha perdido completamente toda habilidad de la voluntad hacia cualquier bien espiritual que acompañe a la salvación; por consiguiente, como hombre natural, siendo todo él enteramente contrario a ese bien y muerto en pecado, no puede por sus propias fuerzas convertirse a sí mismo o prepararse para ello.”
Un número de malentendidos de este punto deben de ser refutados. El primero es este:
  1. ¡Los calvinistas no creen en el libre albedrío!

miércoles, 20 de enero de 2016

21 Malentendidos sobre el Calvinismo: Introducción Parte 2 por Sam Waldron




En mi primer post (escribe Waldron) identifiqué tres fuentes de malentendidos con respecto al Calvinismo: La Tergiversación Arminiana, Actitud Inmadura, La Suposición hiper-calvinista. Esto me llevó (en mi mensaje en Reformed Preaching 2015) a reflexionar en un segundo punto de introducción sobre…
La solución a estos Malentendidos
La raíz de cada una de estas tres fuentes de malentendidos es, en mi opinión, la misma. Es el racionalismo. Por racionalismo me refiero a la exaltación de la razón humana por sobre la enseñanza de la Palabra de Dios. Es cierto, por supuesto, que la razón humana ha sido creada por Dios y es una herramienta necesaria en la interpretación de la Biblia. Esto es innegable. Estoy de acuerdo con la Confesión de Westminster cuando dice:
Todo el consejo de Dios concerniente a todas las cosas necesarias para Su propia gloria, la salvación del hombre, fe y manera de vivir, es expresada claramente en la Escritura o, si es que es bueno y necesario, puede ser DEDUCIDO desde las Escrituras.”

martes, 17 de noviembre de 2015

La belleza de la modestia por Charo Washer


La belleza ha sido y será un tema de gran importancia para la humanidad –especialmente para aquellas del género femenino. Cada día hacemos un esfuerzo y gastamos gran cantidad de tiempo y dinero para hacernos a nosotras, a nuestras casas, carros y otros accesorios de nuestras vidas, tan bellos y atractivos como sea posible. No hay, por supuesto, nada de malo con querer ser bella y aun debemos ser cuidadosas en aprender lo que es precisamente belleza. Lo crean o no, las Escrituras tienen mucho que decir sobre la belleza, su fuente y como ésta se refleja en la vida y persona de una mujer cristiana. En este pequeño estudio vamos a centrar nuestra atención en sólo dos versículos del tercer capítulo de 1 de Pedro.

En el versículo 3, Dios hace el quizás la más profunda declaración sobre la genuina belleza centrada en Dios.

vuestro atavío no sea el externo, (1 Pedro 3:3)