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viernes, 26 de junio de 2015

El denominado matrimonio entre personas del mismo sexo, lamentando la nueva calamidad por John Piper



Jesús murió para que los pecadores heterosexuales y homosexuales puedan ser salvos. Jesús creó la sexualidad, y tiene una voluntad clara de cómo esta debe ser experimentada en santidad y alegría.

Su voluntad es que un hombre pued
a dejar a su padre y a su madre y unirse a su mujer, y que los dos sean una sola carne (Marcos 10: 6-9). En esta unión, la sexualidad encuentra su sentido señalado por Dios, ya sea en la unificación física personal, representación simbólica, júbilo sensual, o fructífera procreación.

Para aquellos que han abandonado camino de Dios para la satisfacción sexual, y entraron en relaciones homosexuales o fornicación heterosexual fuera del matrimonio o adulterio, Jesús ofrece asombrosa misericordia.
Tales eran algunos de ustedes. Mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesucristo y por el Espíritu de nuestro Dios. (1 Corintios 6:11).

Pero hoy en día esta salvación de actos sexuales pecaminosas no fue bien acogida. En su lugar había institucionalización masiva del pecado.

viernes, 15 de mayo de 2015

Las mamás también necesitan teología


¿Qué es lo primero que piensas cuando escuchas la palabra teología?

¿Piensas en palabras impronunciables o libros polvorientos de hace siglos, o tal vez largos sermones? Si tuviera
s que elegir entre estudiar teología y la lectura de un libro sobre consejos prácticos para tu vida diaria, ¿cuál elegirías?

Para muchas de nosotras las mamás, la sola idea de estudiar teología parece ser mucho más allá de lo que podemos manejar en nuestra vida diaria. Podríamos pensar, en esta etapa de mi vida, no puedo aprender teología. Mi vida se consume y abruma con las tareas diarias de la maternidad. Tal vez pensamos que nuestro tiempo podría ser mejor gastado en leer sobre maneras de ayudar a nuestro niño a dormir, o sobre las mejores opciones nutricionales para nuestro niño en crecimiento, o cómo mantener nuestro niño en edad preescolar en una rabieta en el medio de la línea de la tienda de comestibles.

Pero la verdad es que necesitamos desesperadamente la teología para todos nuestros deberes diarios de la maternidad. Necesitamos la teología para las batallas antes de dormir, las preocupaciones de
la alimentación, la tienda de comestibles, y todo lo demás en el medio.

miércoles, 4 de febrero de 2015

No solo de pan vivirá el hombre por John Piper



Mateo 3:16-4:4
Después de ser bautizado, Jesús salió del agua inmediatamente; y he aquí, los cielos se abrieron, y Él vio al Espíritu de Dios que descendía como una paloma y venía sobre Él. Y he aquí, se oyó una voz de los cielos que decía: Este es mi Hijo amado en quien me he complacido”. “Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto para ser tentado por el diablo. Y después de haber ayunado cuarenta días y cuarenta noches, entonces tuvo hambre. Y acercándose el tentador, le dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan. Pero Él respondiendo, dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”.
A lo largo de este año hemos visto en Hechos 13 a los profetas y maestros de Antioquía ayunar, y hemos oído a Jesús decirnos que cuando el novio, es decir, Él mismo, fuese llevado de este mundo, entonces sus acompañantes, es decir, nosotros, sus discípulos, ayunaríamos. Y hoy podemos ver a Jesús, el Hijo de Dios, ayunando.
 
Espero Dos Cosas de Este Mensaje 
 
Espero que este mensaje logre dos cosas. Una es que conozcamos mejor a Jesús. La semana pasada le oímos hacer una maravillosa declaración: que el novio había venido (Dios se llamaba a sí mismo el novio y esposo de Israel en el Antiguo Testamento). Ahora, Jesús nos ésta diciendo: el novio está aquí. Hoy en día vemos a Jesús en este texto como representante y cabeza de un nuevo Israel, como un nuevo Josué preparándose para llevar a su pueblo a la tierra prometida, no sin antes ser probado en el desierto.
Lo segundo que espero, además de conocer mejor a Jesús, es que comprendamos mejor el ayuno y veamos más en profundidad su valor espiritual para nosotros como individuos y como iglesia. Creo que debería darnos tranquilidad, comprender que el Hijo de Dios comenzó su ministerio con un ayuno de 40 días. Deberíamos detenernos por un momento y pensar en esto. Deberíamos preguntarnos: ¿qué hay sobre mí, Señor? ¿Puedo enfrentarme a los grandes retos de mi vida cristiana sin participar del ayuno de Jesús?
¿Podemos como iglesia experimentar la plenitud del poder y la bendición de Cristo sin buscar humildemente al Señor por medio del ayuno? Estos días son cruciales. Siento conmoción en mi corazón por lo que Dios está preparando para nosotros. Cuando el personal de la iglesia ayunó el miércoles pasado y oró, el Señor nos dio palabras llenas de esperanza. El último párrafo de mi informe anual de 1994 decía así:
Y finalmente, gracias a todos ustedes por su oración y su constante aliento. Soy feliz en este trabajo porque ustedes han estado orando. ¡Qué privilegio es estar aquí! Hay una brisa fresca en el aire. Mis velas están izadas. El cielo se está aclarando. El Señor está a bordo y me dice que lograré una buena pesca de hombres no muy lejos de la orilla.
¡Mi corazón anhela que Dios trabaje más profundamente en medio de nosotros! Un trabajo que verá cada semana un nuevo nacimiento sobrenatural en sus vidas ungidas en estas ciudades. Por eso el ayuno es primordial. Charles Spurgeon, un pastor londinense del siglo pasado dijo:
Nuestros tiempos de ayuno y oración en el Tabernáculo han sido de cierto días importantes; nunca antes se han abierto las puertas del Cielo tan ampliamente; nunca antes nuestros corazones han estado tan cerca de la Gloria.
Mi corazón anhela que nosotros como iglesia estemos más cerca de la Gloria Central, que estemos tan cerca del fuego que nos queme el celo de Jesús por su nombre y por este mundo en deterioro.
Veamos ahora Su ayuno.

martes, 3 de febrero de 2015

La oración, el ayuno y el curso de la historia por John Piper


Hechos 13:1–4.
“En la iglesia que estaba en Antioquía había profetas y maestros: Bernabé, Simón llamado Niger, Lucio de Cirene, Manaén, que se había criado con Herodes el tetrarca, y Saulo. Mientras ministraban al Señor y ayunaban, el Espíritu Santo dijo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a la que los he llamado. Entonces, después de ayunar, orar y haber impuesto las manos sobre ellos, los enviaron. Ellos, pues, enviados por el Espíritu Santo, descendieron a Seleucia y de allí se embarcaron para Chipre”.
Esta mañana, comienzo una serie de mensajes sobre la práctica bíblica de ayunar. Esto no es nuevo para nosotros en Bethlehem. Hemos enseñado esto antes y hemos llamado a ayunar, especialmente, durante la Semana de Oración en los años anteriores. Sin embargo, cuando hicimos la encuesta en el servicio matutino de hace varias semanas, descubrimos que el 40% de la congregación presente en esa mañana llevaba tres años o menos en Bethlehem, lo que podría significar que el ayuno es una disciplina bíblica en la que no se piensa mucho y que, mucho menos, se practica, pues no es una práctica generalizada en las congregaciones del movimiento evangélico.
Espero quedarme en esta disciplina bíblica y espiritual bastante descuidada al menos durante el mes de enero y, quizás, durante un poco más, si el Señor así lo quiere. Si has leído el Bethlehem Star (la Estrella de Bethlehem ), entonces sabes que nosotros ayunamos durante un período de 24 horas por semana en este mes, en concreto, desde la cena del martes hasta el almuerzo del miércoles, todo este mes al comienzo del año 1995. Es decir, nos saltamos el desayuno y el almuerzo del miércoles y dedicamos esos tiempos de comer, si es posible, a ayunar y orar para que en ese año hubiera un gran despertar en el cuerpo de Cristo, un renacer de la santidad, de la felicidad, de la oración, de la fidelidad y del fruto al ministrarnos unos a otros y al alcanzar la muerte. Mi oración es que, por medio de estos mensajes, ustedes escuchen el llamado de Dios en mi llamado a ayunar.

jueves, 15 de enero de 2015

La libertad de Dios en la gracia por John Piper


"Pero Dios, que es rico en misericordia, por causa del gran amor con que nos amó, aun cuando estábamos muertos en nuestros delitos, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia habéis sido salvados), y con El nos resucitó, y con El nos sentó en los lugares celestiales en Cristo Jesús." (Efesios 2: 4-6)

El acto decisivo de Dios en la conversión es que "nos dio vida juntamente con Cristo", incluso cuando "estábamos muertos en nuestros delitos." En otras palabras, nosotros estábamos muertos para Dios. no reaccionabamos; no teniamos ningún verdadero interés espiritual; no teníamos el gusto por la belleza de Cristo; estábamos simplemente muertos a todo lo que importaba.

Entonces Dios actuó - incondicioalmente - antes de que pudiéramos hacer algo para ser recipientes aptos de gracia. Él nos dio vida. Él soberanamente nos despertó para ver la gloria de Cristo (2 Corintios 4: 4). Los sentidos espirituales que estaban muertos milagrosamente cobraron vida.

jueves, 8 de enero de 2015

7 formas de orar por tu corazón por Jon Bloom


A través de los años, mientras he orado por mi propio corazón, he acumulado siete "D" que he encontrado muy útiles. Tal vez tú las encuentres útiles también .

Estas
siete “D” puedes utilizarlas de varias maneras. Puedes optar por una "D" por día. O puede elegir una "D" como tema para una semana y orar a través de estas durante siete semanas. Puedes notar que tengo un verso para cada oración. Pero con el tiempo a medida que ores más versos vendrán a tu mente y es posible que te resulte útil ir recopilandolos para que estén a la mano segun el Espíritu te guie.

Empiezo cada oración con la frase "Cueste lo que cueste, Señor", porque la Biblia nos enseña a ser valientes
y sinceros en nuestra oración, no reticentes. También utilizo la frase, ya que pone a prueba mi corazón. ¿Cuánto quiero a Dios y todo lo que promete ser para mí en Jesús? ¿Realmente quiero el verdadero gozo suficiente para pedir la disciplina amorosa de mi Padre para librarme del pecado que roba el gozo? ¿Y cuánto confío en él? ¿Realmente creo que sólo me va a dar lo que es bueno cuando le pregunto en la fe (Lucas 11: 11-13)? "Cueste lo que cueste" las oraciones me ayudan a proseguir y expresar una confianza similar a la que un niño tiene en su Padre.

miércoles, 7 de enero de 2015

Pastor John: ¿Puede un pecador arrepentirse y ser salvo en los ultimos momentos antes de su muerte?


Antes de que la respuesta pueda ser dada a esa pregunta, debemos preguntarnos ¿que pecador ? Lo cual puede parecer extraño supongo, el pecador que puede arrepentirse genuinamente, confiar genuinamente, ser genuinamente cambiado para amar a Cristo, quien profundamente lamenta una vida desperdiciada prefiriendo al mundo en vez de Cristo, ese es un tipo de pecador quien pueda tratar de arrepentirse.

Pero hay pocas razones para pensar que cualquiera que pospuso el arrepentirse y amó el pecado durante toda su vida podría alguna vez llegar a convertirse en ese tipo de pecador al final, quien genuinamente se arrepiente, genuinamente confiá, que geninuamente ama a Jesús, que geninuamente odia el pecado, que genuinamente lamenta toda una vida de estar pecando.

El error que muchos cometen cuando contemplan la posibilidad de posponer a Cristo, es que ellos piensan que es como tronar los dedos, que es como elegir que comer o no comer, no es así, tu no puedes elegir como ir hacia a la muerte, tu no puedes elegir dejar de amar el mundo, especialmente cuando tu lo has amado durante 70 u 80 años, me pregunto si las personas que contemplan esta posibilidad y se preguntan sobre ella leen Romanos 8:7:

“Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden”