Tú y Jesús
comparten un deseo por
tu comodidad. Pero púede que tú
y Jesús no siempre esten
acuerdo sobre qué tipo de comodidad
es mejor para ti.
De hecho, en este momento es posible que la sensación de que si Jesús realmente se preocupara tanto por tu comodidad, entonces tú no estarías lidiando con tanto dolor. Pero eso no es cierto. Lo que es cierto es que probablemente tú prefieres la comodidad que viene de la ausencia de molestias, mientras que Jesús prefiere tener para ti la escencial comodidad de tu santidad.
Así que, mientras que tú puedes sentirte frustrado por una situación muy incómoda que estás siendo forzado a tratar, Jesús está realmente buscando tu comodidad a largo plazo a través de esa misma situación.
De hecho, en este momento es posible que la sensación de que si Jesús realmente se preocupara tanto por tu comodidad, entonces tú no estarías lidiando con tanto dolor. Pero eso no es cierto. Lo que es cierto es que probablemente tú prefieres la comodidad que viene de la ausencia de molestias, mientras que Jesús prefiere tener para ti la escencial comodidad de tu santidad.
Así que, mientras que tú puedes sentirte frustrado por una situación muy incómoda que estás siendo forzado a tratar, Jesús está realmente buscando tu comodidad a largo plazo a través de esa misma situación.

